"DIME CÓMO ENSEÑAS MATEMÁTICAS A LOS NIÑOS EN LOS PRIMEROS GRADOS Y TE DIRÉ QUÉ EFECTO TENDRÁ EN SUS VIDAS"

Ponencia de León Trahtemberg en el Encuentro Latinoamericano sobre Enseñanza de las Matemáticas y Uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, organziado por la UPC 28/11/2002

 

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e-mail:    ltrahte@lp.edu.pe

 

1. INTRODUCCIÓN. EDUCACIÓN HACIA LA RIGIDEZ Y MECANIZACIÓN

 

Los profesores de 1er grado definen quiénes querrán ser ingenieros o economistas, y quienes rehuirán las disciplinas científicas y escogerán carreras humanísticas. Por lo tanto, si queremos hablar de las matemáticas en la  secundaria y la universidad, debemos hablar del 1er grado de primaria

 

La rigidez para lidiar con ejercicios típicos que abordan los conceptos desde pocos ángulos diversos, y el apresuramiento de los profesores para que los alumnos lleguen rápido a descubrir y aplicar la fórmula ó regla general que se aplica a cocepto, trae como consecuencia la mecanización, la rigidez y el estrechamiento del pensamiento lógico, lo que cierra su mente, ahuyenta su curiosidad y creatividad.

 

Esto se va haciendo poco a poco, sistemáticamente, tanto por influencia del profesor como de los textos escolares. Obviamente el alumno que fue introducido de esta manera  a las matemáticas, pronto descubrirá que es un inútil para darse cuenta de las diversas situaciones que no se resuelven automáticamente, se equivocará frecuentemente, le parecerá difícil y por tanto la rechazará.

 

2. VICIOS QUE FRENAN EL RAZONAMIENTO MATEMATICO

 

1. Automatización sin comprensión. 

 

2. Operar sin comprender.

 

3. Mecanización. . 

 

4. Responde a partir de un solo dato, sin ver el conjunto.

 

5. Dejarse llevar por la vista y no por los cálculos.

 

6. Falsa generalizción.

 

7. Falta de ejercitación lógica.

 

2. EL IMPACTO DE LOS TEXTOS ESCOLARES

 

Siendo muchos profesores texto-dependientes, resulta que una de las principales fuentes de este desinterés por el pensamiento lógico matemático y la rigidez mental son los textos escolares, cada uno de los cuales tiene su credo pedagógico definido que induce a los alumnos a aprender de una u otra manera.

Para ejemplificar eso quisera presentarles los resultados de un estudio comparativo de los textos escolares norteamericanos y japonenes, que les dejará ver porqué a la mayoría de los estudiantes de EE.UU. no les guste  las matematicas y tienen un bajo desempeño especialmente en secundaria, a diferencia de los japoneses.  Veamos.

 

COMPARACIÓN ENTRE ESTRATEGIAS EDUCATIVAS

JAPONESAS Y NORTEAMERICANAS.

 

Linda F. Quinn, profesora de la Universidad de Nevada, Las Vegas, viajó al Japón para estudiar su sistema educativo narrando después sus interesantes impresiones en el Journal of Teacher Education, USA., January-February 1995, Vol 46 # 1. Sus hallazgos tocan asuntos vinculados con la filosofía subyacente, las normas culturales y las políticas educativas que sostienen al sistema educativo japonés, al cual además compara con el norteamericano.

 

PROFESORES

 

La comunicación está estructuralmente presente en los planes de trabajo japoneses de educación primaria. En la sala de profesores cada uno tiene su mesa de trabajo que colinda con la de sus colegas de modo que el trabajo de planificación se haga siempre en grupo. Además, los profesores de primaria se encuentran entre sí los 15 minutos iniciales de cada mañana, mientras los alumnos están trabajando en las clases.

Las puertas de las aulas están siempre abiertas de modo que los profesores se pueden mover fácilmente de aula en aula para observar a sus colegas, cosa que hacen con frecuencia y es bien aceptado por los profesores, que en general tienen buena disposición para pedir o dar ayuda a los colegas.

La mayoría de los artículos educacionales publicados en Japón son escritos por profesores y no por catedráticos universitarios.  Los profesores de primaria compran y leen muchas revistas que contienen artículos sobre métodos, materiales y  currículos,  para luego discutirlas con sus colegas y aplicarlas en sus propias clases. Para ello, los profesores japoneses se suelen reunir en grupos de estudio donde exploran sus áreas de interés y revisan las ideas prácticas. Luego, publican muchos de sus trabajos.

A diferencia de los profesores americanos, los japoneses asumen responsabilidades por una diversidad de conductas no académicas de sus alumnos, como por ejemplo sus hábitos personales, higiene, apariencia personal, etc. tanto dentro como fuera del local escolar.  Inclusive los profesores visitan los hogares para conocer dónde y cómo viven sus alumnos.

 

ALUMNOS

 

La educación primaria enfatiza mucho la atención, concentración y el esfuerzo. Los alumnos aprenden primero cómo trabajar productivamente en grupos para resolver problemas, y sólamente después se dedican a trabajar en un problema hasta resolverlo. Se puede apreciar cómo las primeras fases del pensamiento crítico echan raíces. Comparativamente, los profesores americanos siempre están presionando a sus alumnos para que avancen más y más en menos tiempo.

La cooperación es otro concepto cultural muy importante en la educación japonesa. Desde muy temprano, los niños aprenden a cooperar a través de sus interacciones con otros. Las escuelas japonesas desde que los alumnos son pequeños enfatizan la habilidad para trabajar en grupo y ayudarse mutuamente, en contraste con lo que ocurre en las escuelas norteamericanas que son más rigurosas en la exigencia de logros académicos individuales de sus alumnos.

 

CURRÍCULO

 

El currículo japonés es muy estructurado en su planificación y desarrollo en detalle. Sin embargo, la escuela primaria está explícitamente comprometida con el desarrollo del carácter del niño. Las actividades no curriculares también están programadas y tienen un rol educativo. Limpiar es parte del esfuerzo por darles cohesión social. El almuerzo es una parte integral de su educación y la selección de la comida está íntimamente ligada a formar una conciencia nutricional y al aprendizaje del consumo de dietas balanceadas.

Los clubes también son muy importantes por lo que se anima a los alumnos de 4to. a 6to. grados a pertenecer por lo menos a uno de ellos. Pueden tener una orientación académica, deportiva o artística. Cada uno tiene un plan de actividades sugerido, pero una vez que los alumnos se inscriben, éllos toman en sus manos la planificación de las actividades en función de sus intereses.

La reflexión es otra parte fundamental del currículo japonés. Después de visitar una exhibición de arte o de recibir un visitante, los profesores dedican un tiempo para que sus alumnos hagan preguntas, reflexionen sobre lo  que han visto o oído y luego escriban sus impresiones personales. Darles tiempo a los alumnos para que reflexionen sobre las circunstancias de otras personas les permite reconocer y respetar la diversidad y entender a las personas que pertenecen a grupos culturales diferentes, pero que muchas veces comparten las mismas esperanzas, deseos, necesidades y miedos. A través del entendimiento de las condiciones que encaran los otros, los alumnos empiezan a reconocer los vínculos culturales que los conectan con todas las personas del mundo.

 

VEAMOS CÓMO ESTA FILOSOFÍA EDUCATIVA SE REFLEJA EN LOS TEXTOS ESCOLARES JAPONESES Y NORTEAMERICANOS.

 

Si asumimos que los textos escolares que gozan de reconocimiento oficial y son los más vendidos reflejan la filosofía educativa habitual en un país, la comparación entre los textos escolares japoneses y norteamericanos puede dar luces sobre sus diferentes enfoques y estrategias educacionales.

Esto fue lo que hicieron en 1993 los profesores Richard E. Mayer y Valerie Sims de la Universidad de California (EE.UU.) y Hidetsugu Tajika, de la Universidad Aichi de Educación (Japón), cuya reseña fue publicada en 1995 por el American Educational Research Journal.

Ellos estudiaron la forma como el tema de la “adición y sustracción de números enteros” era tratado en el 7mo. grado por tres textos  japoneses (autorizados por el Ministerio de Educación)  y cuatro textos norteamericanos (autorizados por el Departamento de Educación del Estado de California).

 

DETALLES

 

1) Las lecciones de matemáticas en los textos japoneses son más largas que en los norteamericanos,  pese a que el número de ejercicios y problemas en ambos es similar. Lo que ocurre es que los japoneses dedican cuatro veces más espacio a la explicación detallada de los temas, (925 palabras contra solamente 208 palabras de los norteamericanos).

Los textos japoneses dedican el 81% del espacio para explicar los procedimientos de resolución de los problemas, mientras que los norteamericanos solo lo hacen con el 36% del espacio. Los textos norteamericanos dedican 45% del espacio para plantear problemas no resueltos y 19% para ilustraciones, (aunque son decorativas e irrelevantes para explicar los procedimientos), comparados con el caso japonés en el que es 19% y 0% respectivamente.

2) Las analogías concretas y los ejercicios resueltos son tres veces más frecuentes en los japoneses (15 ejercicios) que en los norteamericanos (solo 4 ejercicios).

3) Las ilustraciones que acompañan los textos en los libros japoneses sirven para apoyar la explicación de los procesos matemáticos (11 por tema, todas relevantes), mientras que en los norteamericanos son usados principalmente como elementos decorativos, agradables a la vista, pero sin mayor relación con los temas del capítulo (2 irrelevantes y 4 relevantes).

4) Los japoneses usan la misma analogía concreta como ejemplo ilustrativo  a lo largo de todo el capítulo de adición y sustracción de enteros. Por ejemplo, usan el caso del tanque de agua, que almacena (+) o pierde(-) agua en función del uso de los caños de entrada o salida.

Por su lado los norteamericanos usan diversas analogías para cada operación aritmética. Por ejemplo, para las adiciones usan las temperaturas mientras para las sustracciones usan los puntajes en el hockey.

5) En los textos japoneses las lecciones están mejor integradas que en los norteamericanos, aunque estos últimos son más largos. Los textos japoneses son más compactos; usan en promedio 200 páginas para cubrir 7 capítulos, mientras que los norteamericanos usan 475 páginas para cubrir 12 capítulos. Así resulta que los textos japoneses son más compactos, tienen una presentación más clara y cubren menos temas pero con más profundidad.

 

REFLEXIÓN

 

La figura que emerge del estudio comparativo es que los textos japoneses enfatizan más el uso de los modelos del razonamiento para la resolución de los  problemas de matemáticas, mientras que los norteamericanos enfatizan más la rápida y eficaz obtención del resultado de cada ejercicio o problema.

Los textos japoneses parecen asumir que el alumno es un aprendiz activo que debe entender paso a paso los procesos que permiten la resolución de los problemas. En contraste, los textos norteamericanos parecen asumir que el alumno es una máquina conductista de adquisición de conocimientos, que aprende mejor con la resolución práctica de muchos problemas con un mínimo de guía y que necesita ser estimulado visualmente con ilustraciones que acompañen la páginas.

Los textos japoneses tienden a dar más explicaciones verbales, llevan a los alumnos a más discusiones reflexivas, manipulan más concretamente los temas antes de usar representaciones abstractas e incluyen problemas de la vida real como la primera aproximación para que los alumnos entiendan el tema a tratar. En síntesis, los japoneses enfatizan los procedimientos en la resolución de los problemas, mientras que los norteamericanos enfatizan el producto resultante de la solución de los problemas,  los datos, las fórmulas y sobre todo la capacidad de llegar rápidamente a los resultados correctos de los problemas. Eso explica porqué los japoneses dedican el doble del tiempo que los norteamericanos en la enseñanza de las matemáticas.

Parece ser que el refrán “despacio se llega lejos” es perfectamente aplicable a la estrategia japonesa, frente al ansioso apuro norteamericano que hace que a la larga el aprendizaje de sus alumnos sea más superficial y frágil.

 

De lo dicho se desprende que una mente rígida, mecanizada, no solo no gustará de las matemáticas sino que perderá su curiosidad científica y debilitará su creatividad, que son requisitos no solo para el estudio subsiguiente de las ciencias sino en general para desarrollar el intelecto.

 

 

También se desprende una alerta respecto a la formación de los profesores, ya que la estrategia norteamericana (que se parece a la usada en el Perú) deviene de profesores que se apoyan más en una lógica deductiva (le enseñan lo general para que aplique por deducción o analogía) mientras que la japonesa deviene de profesores que se apoyan más en la lógica inductiva, donde a partir de la realidad analiza datos, construye diagnósticos y plantea  propuestas hasta llegar a fórmulas.

Esto lo aprenden los profesores no solo de sus clases de matemáticas, sino también las de los otros cursos de humanidades, en las que los profesores frontales, autoritarios, unilaterales, que solo presentan una versión de las cosas, no cuestionan la verda de los hechos,etc. llevan a los estudiante a asumir similar actitud respecto a los temas de matemticas.

 

3. ENSEÑANZA DE LAS MATEMÁTICAS Y CREATIVIDAD.

 

Lo dicho hasta aquí permite sostener el enunciado de la ponencia “dime cómo educas a los niños de los primeros grados y te diré qué efectos tendrá en sus  vidas”.

Sin embargo, hay más. Quiero sostener que el común de los profesores peruanos no están preparados para lidiar con mentes creativas, y cuando aparecen, las aplastan o decapitan.

 

Los invito a hacer el siguiente ejercicio: visiten un salón de clases de 1er. grado en EE.UU. o Israel, y paralelamente visitan un 1er grado en el Perú y otros países latinoamericanos,  encontraremos que a diferencia de los países desarrollados en el Perú los niños no se mueven, no preguntan, todo el tiempo están en silencio pasivos, buscando que agradar al profesor.

 

En el “Creativity Research Journal” (Vol 12,#1, Londres, 1999) fue publicado un excelente artículo de Richard Brower, profesor del Wagner College en Staten Island, NY, en el cual exploró la relación entre el desvío de las normas establecidas y la creatividad, estudiando las biografías de personajes brillantes y creativos que fueron encarcelados por un tiempo. Su hipótesis es que las ideas novedosas comúnmente encuentran resistencias por parte de las sociedades que  tienen los  mecanismos para reprimirlas. La mente creativa siempre se encuentra en la tensión entre la creatividad y la  conformidad. Conformidad significa hacer lo que todos hacen y han hecho. Creatividad significa hacer las cosas de manera novedosa y romper con los patrones establecidos. La no conformidad involucra salirse de las ideas viejas y tradicionales, enfrentándose a los mecanismos sociales –roles, paradigmas, habitos aceptados- que se resisten a los cambios. Como resultado de esto, el creador frecuentemente es visto por la sociedad como un rebelde, un desviado de lo establecido y una molestia. El creador tiene que rebelarse contradiciendo y/o negando las formas establecidas de pensamiento.

A través de la “rebelión creativa” los individuos afirman su identidad y unicidad, y establecen su particular vinculación con la comunidad. Hay por lo menos dos importantes fases en el desarollo de esta rebelión que la mayoría de las personas pasan por ellas: los terribles dos años, en que el niño dice no a todo, para así probar las límites de su autonomía, y la adolescencia, época en la que el adolescente establece su identidad separada de la identidad de otros. Salirse de lo establecido no solo confirma su identidad sino además es un antídoto frente a la alienación. Por tanto, en la forma como encaran la crianza de los niños y jóvenes el hogar y el colegio definirán si cada futuro adulto tendrá una mente creativa o  conformista.

 

Para realizar este estudio Brower revisó las 2,000 biografías de importantes personajes de la humanidad que aparecen en el libro “Concise Dictionary of Biography” (Moore,1993), identificando los individuos que fueron encarcelados y categorizándolos por dominios de eminencia. Encontró 83 muy importantes repartidos entre escritores (30, como Bertrand Russell o Cervantes), prisioneros políticos (28, como Nelson Mandela o Lech Walesa), artistas (5, como Gauguin o Coubert), innovadores morales (4, como Jesús, Gandhi, Martin Luther King o Rosa Parks), científicos (3, Galileo, Lavoisier), actores (2, Mae West, Robert Mitchum), compositores musciales (1, Michel Tippet) y varios otros (10, Juana de Arco, Napoleón Bonaparte).

También está la categoria de quienes tuvieron que exilarse o fueron condenados al ostracismo (como Víctos Hugo, Cicerón, Dante, Enrico Fermi, Albert Einstein, Thomas Mann, Salman Rushdie, Emile Zola, Baruj Spinoza) y otros que fueron ejecutados (como Sócrates, Jesús, Lavoisier) o llevados a asilos para dementes (como Van Gogh y Nietzche).

Las ideas nuevas comúnmente chocan con la represión social que acusa al creador de producir cosas ofensivas, monstruosas o locas. Le toma tiempo a la cultura apara acomodarse con lo que no le es familiar. Si bien algunos innovadores como Albert Einstein, Charles Dickens, William Shakespeare y Walt Disney fueron bienvenidos, principalmente  porque el ambiente estaba maduro  para los nuevos aportes, muchos otros innovadores pasaron por penurias similares a las que pasó el paradigmático Galileo, quien desestabilizó todo el sistema de creencias al plantear que la tierra no era el centro del universo, y que en cambio  giraba alrededor del sol. Por ese tipo de razones también Gandhi, Martin Luther King y muchos otros fueron detenidos, pasaron un tiempo en la cárcel y hasta fueron obligados a retractarse a cambio de salvar sus vidas. Sin embargo, muchos  creadores están dispuestos a tomar riesgos.

Las personas con mentes creativas buscan que crear nuevos parámetros. Van hasta el límite, entran a territorios no explorados, nadan sobre aguas turbulentas. En cambio la gente no creativa generalmente teme al fracaso, de parecer tontos, busca  que jugar a lo seguro.

Martin Luther King, Sócrates, Galileo, Jesús de Nazareth, Juana de Arco, Tomás  Moro y Nelson Mandela pagaron con la cárcel o con su vida esta vocación innovadora. Otros como Víctor Hugo o Emile Zola tuvieron que escapar al exilio. Las visiones de estas personas fueron sentidas en sus sociedades como peligrosas, llevando a las autoridades a considerar necesaria su eliminación para impedir que se difundan sus ideas revolucionarias. Hoy en día han sido inmortalizados en líbros, películas, programas de televisión e inclusive se han establecido feriados en recuerdo de su muerte (Luther King en EE.UU. y Jesús en casi todo el mundo).

 

LA CREATIVIDAD VISTA POR CHINOS Y NORTEAMERICANOS.

 

Los investigadores chinos David W. Chan y Lai-kwan Chan de la Universidad de Hong Kong, publicaron un artículo sobre las percepciones de los profesores chinos  respecto a las características de los alumnos creativos, a partir de un cuestionario aplicado a 204 profesores chinos de primaria y secundaria de diversos colegios chinos de Hong Kong. (en “Creative Research Journal”, Vol 12, #3, 1999). Se les pidió a la mitad que liste características de estudiantes creativos y a la otra mitad que haga lo propio con estudiantes no creativos, recibiéndose en promedio 4.5 datos por profesor. Después de eliminar las características citadas en menos del 2.5% de los profesores y aquellas que  coincidían para ambos casos, lograron organizar 42  categorías de características de los creativos y 33 categorías para los no creativos. No se detectaron mayores diferencias en estas percepciones por razones del sexo o la edad de los estudiantes ni de los profesores.

Los atributos más mencionados para los estudiantes chinos no creativos fueron: convencional, tímido, falto de confianza y conformista. Para los creativos:  imaginativos, siempre cuestionan, responden rápido, activos, alta habilidad intelectual. Sin embargo, también listaron características sociales que los profesores consideraban indeseables pero que están presentes en estudiantes creativos: arrogante, busca llamar la atención, frecuente opinador, rebelde, y centrado en sí mismo.  

 

Es evidente que a los chinos les molesta los estudiantes creativos, por lo que califican como creativos a los más dóciles y “chancones”, despreciando a los rebeldes creativos.

 

(Estos hallazgos coinciden bastante con mi tesis de que para ser estudiantes creativos deben ser capaces de confrontarse con lo establecido, lo que requiere seguridad y confianza en sí mismos, pero eso a su vez hace que sean percibidos como rebeldes, desafiantes de la autoridad y hasta malcriados por profesores y autoridades muy tradicionales).

 

Para efectos de este estudio habría que diferenciar dos teorías de la creatividad. La  teoría de la creatividad explícita, construida por psicólogos y científicos sociales a partir de los datos recogidos de gente creativa, y que no varían de cultura a cultura. La teoría de la creatividad implícita se basa en construcciones que parten de la gente, derivadas de su propio sistema de creencias sobre la creatividad, y que por tanto varía de cultura en cultura.

En este caso, trabajando con la creatividad implícita, los investigadores quisieron saber cómo se comparan estas características con las que están registradas en la literatura educacional norteamericana, para ver si el contexto cultural influía en las percepciones de los profesores. Encontraron que para los profesores chinos algunas características sociales de los estudiantes creativos que son valoradas por los profesores norteamericanos mas bien son consideradas indeseables, y a su vez los chinos tendían a asociar las habilidades intelectuales sobresalientes de los estudiantes como si se debieran a su creatividad.   

Se usaron los 6 estudios norteamericanos más importantes de los autores  Montgomery (1993) y  Runco (1984 y 1993). De ellos se obtuvieron como características del estudiante norteamericano creativo las siguientes: imaginativo, artístico, curioso, independiente, inteligente, original. No se encontraron algunas características comúnmente citadas por los chinos como: rápidos en responder, alta habilidad intelectual, buena capacidad de observación, le gusta pensar. Esto se debe a que a diferencia de los chinos, para los profesores norteamericanos estas son características atribuibles a una alta habilidad intelectual y no a la creatividad.  

Además, los norteamericanos no incluyen en los estudiantes creativos ninguna de las características sociales no deseables citadas por los chinos como: rebelde, centrado en sí mismo, o excesivamente opinador.

 

Los profesores norteamericanos diferencian lo que son las habilidades intelectuales o problemas de conducta de su percepción sobre la creatividad. En cambio el hecho que los profesores chinos calificaran como creativos algunos atributos que tan solo corresponden a un elevado nivel de funcionamiento intelectual y en cambio,  

atribuyeran como desfavorables algunas características sociales que aparecen en estudiantes creativos, podría estar implicando que hay profesores chinos que tienen una actitud negativa hacia estudiantes creativos. Esto puede deberse a que su preocupación principal es el rendimiento académico por lo que sobrevaloren las habilidades intelectuales, a las que denominan como creativas.

También podría deberse a que en la cultura china es frecuente que a los no conformistas o desobedientes se considere como rebeldes, a quienes tienen un comportamiento expresivo se les considere como arrogantes o buscadores de atención, y a quienes tienen una actitud asertiva se les considere como centrados en sí mismos.

Para el caso de no pocos profesores peruanos, que podría parecerse al descrito para los chinos, es importante distinguir entre creatividad e inteligencia, y saber  interpretar adecuadamente el origen de los problemas sociales o de conducta de los estudiantes. No vaya a ser que por reprimir inadecuadamente las actitudes sociales o conductas no deseadas, se estén cerrando los canales para cultivar y expresar su  creatividad.

 

4. LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA ENSEÑANZA ADECUADA DE LAS MATEMÁTICAS. VALORES, ACTITUDES Y HABILIDADES PARA TODA LA VIDA QUE DEBE CULTIVAR DESDE LA INFANCIA.

 

Hay algunas habilidades mentales matemáticas y lógicas asociadas con el aprendizaje de las ciencias y matemáticas que los alumnos deberían cultivar durante su escolaridad porque se constituyen en herramientas esenciales para el aprendizaje formal y no formal a lo largo de toda la vida y la participación en la sociedad. Se convierten en valores, actitudes y habilidades que determinan la manera que las personas piensan y actúan en todo orden de cosas.

 

VALORES Y ACTITUDES

La ciencia, matemáticas, y tecnología incorporan valores particulares.

Refuerzo de valores sociales generales

Culturalmente, la enseñanza de la ciencia puede ser revolucionaria o conservadora. La educación científica y matemática tiene una posición privilegiada para alcanzar estas tres actitudes y valores—curiosidad, apertura hacia nuevas ideas, y un informado escepticismo.

Curiosidad y exploración

Los niños entran a la escuela y quieren explorar y saber todo.

 Apertura a nuevas ideas

El propósito de la educación científica no es exclusivamente producir científicos sino ayudar a los estudiantes a entender la gran importancia que tiene una cuidadosa consideración de ideas que al principio pueden parecer extrañas o opuestas a aquellas en las que generalmente creen.

Escepticismo informado

Debido a que la mayoría de los científicos son escépticos sobre las nuevas teorías, aceptarlas supone acceder a un sistema de verificación y refutación que puede durar años o inclusive décadas. La educacion científica puede ayudar a lose studiantes a ver el valor del escepticismo y el desarrollo de un sano balance en sus mentes entre apertura mental y escepticismo a lo nuevo.

 

5. ¿CUÁLES SERÍAN LAS CARACTERÍSTICAS DE UN BUEN  APRESTAMIENTO DE LOS ALUMNOS A TRAVÉS DE LA EN LAS MATEMÁTICAS Y CIENCIAS PARA QUE PUEDAN LIDIAR MEJOR CON LOS DESAFÍOS DIVERSOS DEL MUNDO?

 

1) Pedagogía creativa y procientífica:

 

Una pedagogía interactiva y cooperativa también es fundamental para que se configure una actitud científica.

Cultivar el gusto por la ciencia requiere un enfoque pedagógico no dogmático, memorístico, represivo, lineal. Estimular creatividad, curiosidad, exploración . Una escuela vertical, autoritaria, coacta la libertad de expresión, de acción y de pensamiento del alumno, por lo tanto limitará su creatividad y  capacidad de innovación, que son requisitos fundamentales de la actitud científica.

Por ejemplo, cuando una profesora está conduciendo su clase y se la pasa diciendo: cállate, baja la mano, no hables, silencio, inútil, etc. está estableciendo una interacción autoritaria de la que el alumno aprende a someterse a la autoridad del profesor y a ser pasivo y apático para tomar iniciativas, lo que es exactamente lo opuesto a la educación científica y democrática.

La verdadera educación científica y democrática supone más bien enseñar a cuestionar, a discrepar, a opinar libremente, lo que no solo fortalece la autoestima sino que permite ser creativos e innovadores en la búsqueda de la solución a los problemas que nos agobian.

 

2) Vencer el miedo a las matemáticas:

 

Los alumnos forman su actitud respecto a la ciencia a partir de sus primeras experiencias en matemáticas. Los alumnos de primaria tienen un interés natural por los números y la naturaleza Sin embargo, muchos egresan de la primaria con miedo a las matemáticas y deseñando la ciencia por ser muy difíciles. Ven la ciencia solo como una actividad académica, y no como una forma de entender el mundo en el que viven. Las consecuencias de esa aversión son severas, porque significa que mucha gente talentosa está siendo apartada de la ciencia desde los primeros grados.

Aca juega un rol decisivo los maestros para formar actitudes positivas hacia la ciencia. Si escogen experiencias significativas, divertidas, comprensibles, excitantes, y favorecen el trabajo investigativo cooperativo, si exploran antes que memorizar, y si reciben reconocimiento por sus propios aprendizajes los alumnos aprenderán no solo los temas sino que son capaces de lidiar con ellos.

 
3) Alfabetización científica para el ejercicio de la ciudadana

 

Los expertos canadienses en educación científica doctores Michelle McGinn (U. Simon Fraser) y Wolf  Michael Roth (U. de Victoria) publicaron en la revista Educational Researcher de abril 1999 un interesante artículo sobre lo que significa cultivar en los alumnos de los colegios la alfabetización científica,  la cual no debe ser confundida con el aprendizaje de los saberes que corresponden a las áreas científicas como Química, Biología o Física.

Hasta ahora se ha estado trabajando con la idea que la mejor forma de adquirir el conocimiento científico es hacer las cosas como las hacen los científicos. Esto se sostiene en mitos como la creencia de que los científicos son gente de habilidad superior, con habilidades excepcionales para la resolución de  problemas y que están dotados de muy afiatadas habilidades para desarrollar los procesos científicos que se ponen en juego en búsqueda de la “verdad”.

Sin embargo recientes estudios etnológicos y antropológicos de los quehaceres cotidianos de astrónomos, microbiólogos, físicos de las partículas, etc. demuestran que en sus quehaceres no hay tal cosa como la “aplicación del método científico” y que muchos no científicos (por ejemplo ministros y congresistas)  juegan un rol crucial en la determinación de los quehaceres de los científicos.

Los estudios científicos suelen emerger de los nexos interactivos  entre diversas personas y los hallazgos suelen ser logros situacionales contingentes, en los que han intervenido los pareceres de los científicos, técnicos, políticos,  fundaciones, la cultura local, la disponibilidad de herramientas e instrumentos, etc. Diversos proyectos se realizan porque existen ciertos equipos y aparatos disponibles, y muchos de los descubrimientos aparecen por usar de manera distinta equipos que originalmente fueron  pensados para otras funciones.

Por lo tanto, la educación científica debería ocurrir en todo tipo de ambientes de estudio, no necesariamente laboratorios, donde los alumnos puedan ventilar las implicancias del quehacer científico en la sociedad, desde los roles de los jueces, abogados, profesionales de la salud, psicólogos, consultores ambientales, ingenieros y ciudadanos en general.

 

La nueva alfabetización científica requiere incrementar las habilidades de los futuros ciudadanos para captar los lados positivos y negativos de la ciencia y sus implicancias sociales así como su  carácter falible y contingente.

Esta alfabetización podría fomentarse por ejemplo pidiendo a los alumnos que midan diariamente la polución del aire, hagan registros metereológicos, actúen como astrónomos que observan los cielos, o que se ocupen de contar los pájaros.

El propósito de enseñar ciencias en los colegios no es crear futuros científicos. Es crear ciudadanos que entiendan la ciencia en formas que les permita participar inteligente y críticamente en la resolución de problemas y toma de decisiones sobre cómo la ciencia y la tecnología se usan para cambiar la sociedad.

En otras palabras, la educación científica no debiera buscar simplemente que impartir hechos y conocimientos científicos, sino más bien involucrar a los alumnos –como parte de su formación ciudadana- en la comprensión del discurso científico y permitirles participar en el creciente debate público de temas como la contaminación ambiental, el uso de la energía nuclear, los monopolios de cierto software, etc. 

 

4) Copiar o Innovar.

 

Por otro lado, mientras la competitividad moderna demanda de los trabajadores creatividad, originalidad, innovación, y salirse de lo convencional, a  los niños que van al colegio se les enseña a copiar, reproducir mecánicamente, a seguir el procedimiento único que le enseñó el profesor. Jamás tendremos éxito en mejorar la productividad  si los alumnos no son formados para ser críticos y originales en su pensamiento.

 

5) Evaluación

 

Un uso eficaz de la evaluación, como medio de para retroalimentación, y el aprendizaje a partir de los errores que convierte a los errores en un valor, lo cual es fundamental para la actividad de experimentación y exploración, no encuentra su sustento en la evaluación escolar. Más bien ocurre todo lo contrario.

La evaluación escolar se basa en el concepto de premio y castigo y el uso de exámenes que provocan temor o vergüenza, lo que difícilmente va a llevar a que los alumnos se atrevan libremente a contestar o inventar temas.

Desde el punto de vista técnico, si un alumno hace experimentos de ciencias pero al evaluarlo solo le preguntan preguntas teóricas, obviamente se está minusvalorandola experimentación científica.